El Camino Portugués a su paso por Pontevedra

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Tanto si sois peregrinos/as como visitantes a la ciudad de Pontevedra, recorrer parte del Camino Portugués por la ciudad es un atractivo turístico esencial que os llevará los lugares más emblemáticos de Pontevedra. Si queréis vivir la auténtica experiencia peregrina en un ambiente urbano y cargado de tradición, esta es vuestra oportunidad.

Para los/as peregrinos/as del Camino Portugués, la entrada al municipio de Pontevedra se efectúa cruzando el puente medieval de Ponte Sampaio. Allí, sobre las aguas del río Verdugo, se libró la última batalla de la Guerra de la Independencia en Galicia, que liberó a la región del dominio francés. Esta zona invita a disfrutar de la naturaleza por sus rutas de senderismo, la frondosidad de su vegetación y el acceso a la insuíña o illa de Medal, una preciosa isla en la que naturaleza y arquitectura se convierten en una.

Al dejar Ponte Sampaio atrás, la ruta se dirige al municipio de Vilaboa y la singular capilla de Santa Marta. Posteriormente, toca poner rumbo a la ciudad de Pontevedra por dos posibles caminos: la ruta de Tomeza o el sendero natural del río Gafos. Esta última goza de un encanto natural incomparable, pero resulta poco aconsejable en días lluviosos o si se viaja en bicicleta.

Tras recorrer esta breve ruta, por fin llegamos a la ciudad de Pontevedra. A su entrada, numerosos albergues, pensiones y hoteles os darán la bienvenida, a la vez que recorréis las calles y plazas más características de la ciudad. Además, la peatonalización de todo el centro hace que este paseo sea aún más agradable para peregrinos/as y turistas, y lo convierte en un lugar idóneo para disfrutar con los más pequeños. El camino discurre hasta la rúa Virxe do Camiño, donde se encuentra una pequeña construcción que indica la distancia a la Praza do Obradoiro en Santiago: 64,5 km. Después, al adentrarse en la Glorieta de Compostela, unas esculturas y una fuente de piedra recuerdan el lema de la ciudad, «Pontevedra é Boa Vila, dá de beber a quen pasa».

A continuación, os espera una de las paradas más emblemáticas del Camino Portugués y el principal atractivo de la ciudad: o Santuario da Virxe Peregrina. Este templo, consagrado a la patrona de la provincia, se caracteriza por su planta en forma de concha de vieira, símbolo del Camino. Además, si tenéis la suerte de pasar por Pontevedra el segundo fin de semana de agosto, podréis disfrutar de las fiestas celebradas en su honor.

El paseo sigue adelante hasta la Praza da Ferrería, que de nuevo llama nuestra atención sobre la buena calidad de vida de Pontevedra gracias a la estructura que lee «Boa Vila». Desde aquí, el camino recorre la Rúa dos Soportais y la Rúa Real hasta llegar al río Lérez, donde aguarda una parada de gran importancia: a Ponte do Burgo. Este puente es indisociable de la historia de Pontevedra, ya que los restos del antiguo puente romano fueron los que dieron a la ciudad el nombre de Ponte Veteri (puente viejo). Este paso fue esencial para que las tropas romanas pudieran atravesar el río y en la actualidad se encuentra en el escudo de la ciudad de Pontevedra. Al cruzar el puente, veremos el cruceiro de Santiago Peregrino y la capilla de Santiaguiño do Burgo.

Este pequeño tramo del Camino Portugués por Pontevedra demuestra que naturaleza, arquitectura, urbe, accesibilidad e historia pueden fusionarse y resultar en una experiencia sin igual. Las calles y plazas totalmente peatonales de Pontevedra invitan a pasearla sin más preocupación que la de descubrir su pasado, presente y futuro, que se combinan a la perfección en una ciudad que destaca por su buen vivir.

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